Miércoles, Noviembre 22, 2017
   
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Todo está "ferpecto"

Avalancha

Las cosas que no se cortan van a más. Esa sensación tengo con el gran desembarco de argelinos de las últimas horas. Decenas de pateras y cifras récord de personas. Su destino ha sido Cartagena, donde todavía no está muy claro si es puerta de Europa, aduana o lugar de avituallamiento.

Lo cortés no quita lo valiente. La labor humanitaria no está reñida con una situación que no es asumible, y mucho menos se puede prolongar en el tiempo, y quizás se ha llegado a estos niveles por la inacción precedente para cortar el grifo.

Ya dijimos en un artículo de opinión anterior que son ‘sin papeles’ pero no ‘sin inteligencia’ y que sabían que llegando a mogollón los dejaban libres y podían seguir su ruta, siendo Francia el principal punto de destino. Es más, después nos hemos enterado de más cosas, como que algunas pateras avisan desde el mar de que están llegando para que las autoridades españoles vayan a recogerlos. ¿Quién dijo miedo?

Esta vez la historia parece diferente, y no porque haya venido alguno hasta con su mascota (un perro). Para empezar me quedo con una foto, la que muestra a las autoridades locales, autonómicas y nacionales unidas. Gracias, gracias, gracias. Los ciudadanos nos merecemos más servidores públicos y menos políticos.

La faceta humanitaria ha sido garantizada (tanto por el rescate de los que van en frágiles embarcaciones como por la atención posterior) y a partir de ahí ya se puede analizar y actuar sobre el fondo del problema para España. Otra cosa es por qué dejan sus países, pero aquí lo que nos ocupa es que llegan a nuestra casa, donde no se atan a los ‘perros con longaniza’ y donde generan problemas. Valga un detalle. Las ONGs se han volcado en darles acogida, pero recordemos que sus recursos son limitados y por eso tanta gala o cena benéfica. Si en unos días esta avalancha se meriendan los recursos para los vernáculos (gentes del lugar), pues llegarán más actos solidarios y más dinero que sale de los bolsillos de los ciudadanos. Y encima, resulta que esos alimentos son para ‘coger fuerzas’, pues para la gran mayoría Cartagena es la primera escala de su viaje hacia tierras galas. Es decir, el avituallamiento. Y dentro de lo que cabe, mejor que sea así, pues si se quedasen todos aquí los calentamientos de cabeza serían mayores.

Otro problema está en las personas que alcanza cada operación (guardia civil, salvamento marítimo, más de cien voluntarios de Cruz Roja, ejército, Policía Nacional, agentes jurídicos, ONGs, autoridades…), entre las que hay bastantes que cobran horas extras por exceder sus jornadas de trabajo. En la Comisaría de Cartagena hay ciudadanos que no han podido presentar denuncias por estar todo el personal centrado en la llegada de inmigrantes. Tampoco es justo.

Más motivos. Cuando llega la avalancha muchos han quedado en la calle por falta de espacio, personal o recursos. ¿No se podría colar alguien indeseable? Recordemos que estamos en alerta antiyihadista. Si las medidas de seguridad son mayores, esta facilidad de entrada no tiene lógica.

La clave está en el origen y, en su defecto, a que no lleguen. Mientras otras rutas se les cierran o complican, aquí han encontrado una autopista tanto por la distancia (150 kilómetros de Orán a Cabo de Palos) como por la (hasta ahora) falta de recursos. No me gusta criticar a nadie y no tengo nada contra el anterior delegado del Gobierno en esta nuestra Región, pero es cierto que hay un contraste muy grande con lo que Antonio Sánchez-Solís ha hecho (y dicho) en muchos meses y cómo ha irrumpido Francisco Bernabé, con diligencia, operatividad y hablando de “asalto a las costas de la Región”, de “ataque coordinado sin precedentes” y que por la puerta del viejo continente sólo se pasa de forma “legal”. Agrada escuchar las cosas por su nombre, sin paños calientes ni tópicos políticamente correctos. A partir de ahí se podrá buscar el candado que precisa el pórtico de Cartagena para los ‘ilegales’, pues para los ‘legales’ no existe problema alguno.

 

Los españolitos del montón activan al ‘gran poder’

Unos y otros se manifiesta, cada partido político se posiciona, la situación se enrevesa… Es la movida del desafío independentistas. Y en todo este panorama son los ciudadanitos quienes, retirando cuentas de entidades catalanas, fuerzan la jugada clave que asusta a los poderosos bancos. A partir de ahí, todo parece haber cambiado.

No es habitual en en este diario hablar de asuntos que no sean de Cartagena, pero en este caso estamos en un tema del que prácticamente todos hablan, por lo que he decidido ser yo uno más de los que opinan sobre el año del anticonstitucional referéndum por la independencia de Cataluña.

Desde (muy) fuera, mi posicionamiento ha sido en todo momento el de la unidad nacional por algo muy simple. Sí se acepta que de esta forma se independice Cataluña llegará un efecto dominó, incluso en esta misma tierra catalana. Digo yo que si Cataluña se separa de esta forma, luego tendrán que aceptar que un ayuntamiento decida con la misma fórmula independizarse. Y es más, dentro de ese hipotético municipio, lo mismo podrían hacer los vecinos de un barrio; y ya, por poner ejemplos, hasta una comunidad de vecinos. Lo que no es, no es. Estamos en un país democrático con vías constitucionales por encima de impulsos y mentalidades.

Durante días hemos escucha a Puigdemont, Rajoy, Sánchez, Iglesias, Rivera y todo un elenco de políticos junto a escenas penosas. La situación parecía que se quedaba con pocas salidas y nadie daba con la tecla. Sin embargo, volvemos a lo de siempre. No siempre los que más gritan son los que deciden. Las mayorías silenciosas existen y éste ha sido un ejemplo más. Cifras difícil de enumerar de ciudadanos anónimos empiezan a cancelar sus cuentas en entidades catalanas como Caixa y Sabadell, a los que se les enciende la luz roja. La bajada en bolsa y la gran cifra de clientes que están perdiendo los obliga a actuar, y entonces todo cambia. Parece claro que ha sido la jugada clave en todo este berenjenal. Se dice que por encima de los partidos están los bancos, que son los que financian sus campañas políticas, y parece que así se confirma una vez más. Desde que han dicho que dejan Cataluña han arrastrado a otras grandes empresas y el asunto separatista toma otros derroteros. A Puigdemont apenas se le ve y no salen los resultados del ilegal referéndum. Recordemos que a las 48 horas de su publicación debería llegar la declaración unilateral de independencia. Mientras no salgan no hay cuenta atrás.

Desde mi (muy) particular visión me da la sensación de que esto ya no es lo que era. Poco a poco la palabra ‘diálogo’ cobra fuerza y ahí es donde podría estar una salida airosa a los que se metieron en un jardín con tanto fango. Pienso, con el gran riesgo a equivocarme (como tantas veces hago), que al final puede llegar un Artículo 155 encubierto. Me explico sobre este augurio. Dimiten los actuales gobernantes catalanas y, con el compromiso de no presentarse a nuevos comicios, se convocan elecciones autonómicas. No habría que echar a nadie, pues se irían de forma voluntaria. Una forma airosa de ‘desaparecer’ sin riesgo de recibir penas de prisión.

La cuestión es que ‘Juan Español’ (así se llamaba hace años a los españolitos de a pie) decide, aunque sea en silencio, como hace en las elecciones como han hecho siempre desde que España es democrática y pese a sondeos y otras apariencias. Los que no han quedado bien parados han sido los partidos políticos, especialmente los catalanes, pero tampoco se salvan los nacionales. Lento el PP, intransigente Ciudadanos, ambiguo PSOE y en fuera de juego Podemos.

Un último apunte. Habrá que agradecer a los independentistas catalanes que con su acción han generado la mayor reinvindicación social de nuestra enseña nacional desde los éxitos de la selección española de fútbol. Muchas gracias.

Es una opinión, simple y llanamente, reiterando que muy posiblemente me equivoque porque todo está ‘ferpecto’.

 

La cosecha XXVIII de las fiestas

Han pasado unos días, pero aún están calientes las vivencias y sensaciones dejadas por Carthagineses y Romanos de 2017, las primeras con el sello de que interesan, incluso, a los de tierras muy lejanas. Seguro que todavía llegamos a tiempo para coger el ‘valor de los balances’ que a fiestas pasadas lleva a cabo cada uno desde su particular posición. Dado el gran despliegue (sin parangón) que el diario www.cartagenadehoy.com lleva (a más) cada año, también tenemos nuestras conclusiones.

Comenzamos a la inversa, es decir, primero ponemos nota (notable alto) y después valoramos las cuestiones. Lo primero es la revista oficial. No ha gustado. Es una opinión personal y un sentir de muchos festeros por los comentarios que nos han vertido. Es una buena revista de historia, pero no una revista de fiestas. Quiero recordar que Carthagineses y Romanos brota de la fiesta (reemplazar a la Velada Marítima) y llega a la historia. Otra cosa sería surgir de la historia e ir hacia la fiesta.

Un buen año en cuanto a desplegar el espíritu festero y en lo referente a recibis a ‘invasores’. Los primeros días fueron más tranquilos y los integrantes de tropas y legiones pudieron disfrutar en el campamento de su condición festera con invasiones, novatadas, juegos, raptos… Había espacio y muchas ganas. A partir del miércoles noche desaparecieron los  huecos que había en la gran aldea. Hubo alguna noche, incluso, agobiante. La última noche, la del domingo, también resultó espectacular. Nunca se vio tanta gente. Dicen los que saben contar seres humanos que este año ha aumentado un 20% la presencia de personas en torno a las fiestas. Bienvenidas sean.

Otro dato muy importante son las cuatrocientas altas de festeros y que los jóvenes estén cogiendo riendas de muchas tropas y legiones. Todavía queda algún grupo al margen de ganar esa batalla del relevo generacional y con muy malas pintas para un futuro a medio plazo. También hay otro detalle por pulir. Bastantes jóvenes que entran no terminan de asimilar que hay que montar y recoger campamento. Que sepan que ser (buen) festero conlleva formar parte de un grupo para todo e ir ‘todos a una’.

Los actos. En lo referente a los carthagineses, pocas novedades. Detalles puntuales sobre obras que ya se han convertido en tradicionales y que poco sorprenden. Su puesta en escena es muy buena, pero no hay que perder al que lleva varios años viéndolas.

Los romanos han sido más aventurados, en gran parte por la llegada de un nuevo ‘cesar’ en la persona de José Moreno. La plaza de Juan XXIII es también parte de la ciudad y le han dado vida festera con tres actos matinales (no todo es el puerto). Sobró el ‘picante’ sol, pero será cuestión de poner una carpa al foso o esperar que crezca el arbolado. Alta nota para la cada día más espectacular y sentida ‘Destrucción de Sagunto’, le faltó humor a la crítica ‘Sesión del Senado’ y duele no ver representación municipal ni policía local en el acto de Torreciega, tan tradicional como importante aunque no esté entre paredes del casco antiguo. Muy bien el Ajedrez Viviente y la irrupción de los gladiadores.

Faltó una cosa, y que no es atribuible al Senado. Me refiero a ‘vivir’ el espectador más lo que está contemplando. Hay festejos por España en los que el jolgorio y los gritos a favor de uno u otro son atronadores. Aquí nos gusta lo que vemos, pero somos menos expresivos y excesivamente protocolarios. En la mañana gladiadora se veían a romanos tratando de arrastrar al público, pero costaba mucho. Tener que decir que en Cartagena nos falta espíritu latino-mediterráneo suena hasta mal.   

Tres actos merecen especiales consideraciones. Los Comicios son magníficos, pero su representación se reduce casi a ‘la familia y unos amigos’. La causa es que es la tarde-noche del día del niño en la feria de atracciones y casi todos están en el campamento. No sé cual es la solución (doctores tiene la iglesia…), pero hay que hacer algo porque la obra se lo merece. A la batalla le faltó ‘sal’ y algo más de combates. No estuvo mal, en absoluto, no quiero decir éso, pero las he visto mejores para el espectador y para el festero. En los primeros, donde estábamos ubicados dos redactores de este diario en lugares diferentes, percibimos que las escenas no terminaban de engancharlos. Respecto a los festeros, bastantes nos dijeron que otros años han disfrutado más. Es un gran espectáculo de raíz en el que la mesa de batalla trata de ‘reinventar’ y mejorar cada año. Sana misión, pero no olvidemos que todo lo que está dirigido al público su resultado final depende del mismo. Vamos, es como el fútbol, puedes entrenar muy bien y jugar de cine, pero como el adversario meta más goles, has perdido, lo mires como lo mires.

A nivel de Federación, salir desde algunos barrios con el pregonillo fue un acierto y no estaría mal concebir una caravana. Mucha gente en el Encendido del fuego, con capítulos novedosos y casi reservados a los festeros en el Teatro Romano y Templo de Isis. Sobraron fotógrafos y lo digo desde un medio de comunicación. Deslucen muchas escenas.

En el pregón, el ‘guerrero’ López Miras no se achantó. Al margen de centralismos (las fiestas no es el lugar para alzar la voz en este terreno), hay que reconocer que los tuvo bien puestos. Verlo en la gran aldea fuera del área de protocolo fue otro tanto a su favor, dicho desde quien es independiente en esto del farrogoso mundo de la política. Por cierto, dentro de este capítulo, destacar la cada vez mayor implicación del gobierno municipal (no me refiero ahora a la inversión económica) en una fiestas que reúne a buena parte de esa ciudadanía de la que gestionan sus impuestos. ‘Mamá’ se quedó con la ‘estrella de David’ (la alcaldesa y su nuevo hijo), mientras que Juan Pedro Torralba se multiplicaba durante todo el día en asuntos municipales y festeros. David Martínez, a la chita callando, se ha convertido en uno más fuera de protocolo. Ha lucido vestuarios de tres grupos y para 2018 auguramos que estará de novato en alguno. Al edil de Seguridad Ciudadana, Francisco Aznar (y señora), y a Obdulia, también se le han visto fuera de protocolo. En Movimiento Ciudadano ha vuelto a participar en la batalla José López, ahora como un humano más tras dejar la alcaldía. Forma parte de los errantes Indiketes, donde también está la edil María José Soler y hombres fuertes del partido como Jesús Giménez y Ángel Tarifa. En el PP hay festeros de larga tradición, pues Diego Ortega sigue siendo un ‘baal-hammonero’ y Florentina García, con unos cuantos, mantiene calientes las cenizas de Argentum.  

Volvamos a los actos de Federación de Tropas y Legiones. Se acertó en el reparto de migas y tarta cartagenera en la noche final del campamento. Del desfile poco que apuntar. Es tan magno cada año que sólo el vestuario y planta de los festeros lo hace único. Luego están las animaciones, animales y otros elementos, pero es potenciar lo que ya de por sí es bello.

Y en cuanto a los personajes, muy bien en arengas a los ejércitos, en credibilidad actoral y en cercanía  los festeros, además de no rendirse por el agotamiento que han llevado.

¿Queda algo?. Ah, sí, eso de la seguridad. Muy bien el despliegue de Ayuntamiento (Policía Local, Protección Civil, Bomberos, etc.), Policía Nacional (agentes) y Federación (vigilancia privada). Sólo hubo una ‘noche tonta’. Fue una de las últimas y brotaron algunos ‘capullos’, pero no debe empañar un año en el que nos hemos sentido seguros.

¿Y ahora que’? Lo primero es no quitar la ‘h’ de Carthagineses. Desapareció del perfil de Facebook, luego lo hizo de la portada de la revista oficial… El tema empezaba a oler y hay quien apuntaba que era porque los originales púnicos eran cartagineses y que así era más fácil localizar estas fiestas en el ‘Buscador’ de internet. Cada uno tiene su opinión. La nuestra es que es una seña de identidad de los fundadores y que debe ser respetada. Y segundo, si es para facilitar la búsqueda, supongo que en otros lugares pensarán igual y San Fermín pasará a llamarse ‘Pamplona’, las fiestas de Astures y romanos  serán ‘Asturianos y romanos’, la Feria de Abril se convertirá en ‘La feria de Sevilla’ y las Fallas en ‘Valencia arde’, o algo similar. La popularidad no la da el nombre, sino lo que se ofrece.

El campamento estable no está descartado, pero sigue lejos, en el horizonte. Un lugar temático de visita todo el año para cruceristas y otros visitantes puede ser rentable si se planifica bien.

Queda conquistar definitivamente a vecinos de barrios y diputaciones. Este año han venido muchos extranjeros que residen en España y los que tienen el techo en otros lares seguro que lo harán con las campañas institucionales, pero hay que mirar más cerca, como a los municipios de la comarca y a los de toda la Región. ¿Más cerca todavía?. ¡Pues sí! Faltan muchos vecinos de barrios y diputaciones. Hay que saber que la ciudad acoge a 50.000 residentes y que en el resto del municipio están establecidos 170.000. Bastantes están metidos en grupos, pero todavía hay un buen número de los que no vienen o su presencia la reducen a dar una vuelta al campamento y acabar en la feria con el niño. ‘Lo que no se conoce no existe’, es el lema de esta empresa periodística, y Carthagineses y Romanos aún no se ha dado a conocer en muchos puntos próximos a su corazón.

Y ya puesto en asignaturas pendientes, sigo echando en falta una banda sonora propia de Carthagineses y Romanos. Música épica que no sea la de Conan, Gladiator y otras de cine americano. Me cuentan que hay alguien preparando una para cada bando. Esperemos a ver que pasa. Hace años se gestó y se presentó ‘Triunfus’, pero su presencia fue muy efímera.

Bueno, a lo que vamos. Salve Carthagineses y Romanos porque habéis dado la talla y con solvencia, pero nunca está de más conocer otros puntos de vista, como el de las gentes de un diario que también trabajan por difundir unas fiestas. Aunque, quizás, estamos equivocados y todo está ‘ferpecto’…

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Más vale un acuerdo que el mejor de los juicios

Causa extrañeza, y así nos lo están expresando algunos lectores, que un asunto de tanta relevancia se haya resuelto de la manera que lo ha hecho el caso de Cala Cortina. Mientras unos gritaban que defenderían su inocencia hasta el final y otros que pondrían todos los medios para que cayera lo máximo de lo máximo a los acusados, resulta que al final el castigo se queda en algo similar a lo que pudiera caerle a quien comete un robo con fuerza. ¿Por qué se llega a este punto? Vamos a tratar de dar una versión en base a los años de experiencia en este mundillo de juristas y mercaderes.

Lo primero que observo es que las dos partes han quedado satisfechas, pero escucho dispares versiones, pues mientras para unos se ha acreditado que son los autores (por acción o por omisión) de Diego Pérez, para los otros se ha acreditado que no son asesinos. Esta cuestión queda en el aire y cada uno se agarrará a lo que le parezca. Por lo que está escrito, y han firmado, son ‘homicidas imprudentes’. Punto y sigamos. Si no hay tanto entendimiento en el adjetivo, es de suponer que la clave viene por otro lado. Bien pudiera ser que para unos hay compensación económica y para otros mínimo castigo. Cada uno trata de explicar que es mucho más, pero nadie puede negar que existen argumentos para pensarlo. Por ejemplo, una condena tras el juicio por homicidio imprudente, posiblemente, no llevaría emparejadas esas cantidades indemnizadoras. Por el otro lado, de penas que se llegaron a pedir de 24 años para cada agente a 4 que han quedado es una buena opción. Me explican que en realidad no eran tantos años, pues la detención ilegal va de 4 a 6 años y el homicidio imprudente podría haber quedado de 1 a 4, pero yo en este caso no pienso, sólo me remito a lo que se dijo y publicó en su momento.

No descubro nada si hablo de mercadillo en la justicia. Está a la orden del día y éste sería un caso más si no fuera por la relevancia del asunto. Uno ofrece, el otro pide, el de más allá cede… y al final se llega a un acuerdo. Después es cuestión de darle forma y meter la tijera para rebajar la pena a lo pactado aunque sea con una chocante confesión, pues ninguno dijo nada del traslado de Diego a la Cortina hasta que saltó el tema (varios meses después). Que quede claro que en momento alguno quiero decir que la sentencia final no se ajuste a ley, en absoluto. Hasta en los acuerdos más rocambolescos, aunque haya que cogerlas con papel de fumar, lo están y a los tribunales siempre llega un paquete con visado pleno de legalidad. En este caso, creo, también ha influido que han depositado un dinero para compensar el daño infligido. 

Alguien me dice que han existido presiones para forzar el acuerdo. Ni idea. También apuntan que ha sido una forma de salir de la presión de la prensa. Aquí sí me pronuncia. De presión, nada de nada. La prensa da cuatro noticias: suceso, arresto, libertad provisional y un par de cosas más. El resto de publicaciones, la gran mayoría de ocasiones, son activadas por las propias partes, ya sean familiares o representantes legales. ¿Han tenido algún problema en estas tierras desde que salieron en libertad provisional a causa de los medios informativos?. La respuesta es obvia.

Creo que ha sido un gran acuerdo para las partes (lo digo con sinceridad) surgido del miedo, pues tanto unos como otros temían no conseguir el objetivo de partida. A priori parecía clara la condena por la detención ilegal y la absolución por el homicidio, pero era un asunto tan enrevesado que todo podía suceder. Y además con jurado popular, a los que muchos temen en asuntos tan enrevesados como éste y más tras un mes de intensas y agotadoras sesiones plenarias.

En definitiva, un acuerdo es más tranquilizador para la salud que el mejor de los juicios (muchos en esa situación, muy posiblemente, hubieran terminado haciendo lo mismo) y al final todo está ‘ferpecto’.

 

Acosar al acosador

Es evidente que la violencia machista es una trágica lacra que no parece tener un antídoto eficaz. Este ‘terrorismo machista’ (lleva más víctimas acumuladas de las que generó la banda ETA) está presente de forma muy habitual, como refleja una estadística en la que siempre son más las muertes que semanas tiene cada año. Cómo se le hace frente. Difícil cuestión. De cara al futuro, sin duda, el mejor remedio está en la educación de las nuevas generaciones, tanto en casa como en los centros docentes, pero hay un presente que parece ‘pasar’ de las medidas que se van adoptando. Mientras, ser mujer se ha convertido en una cuestión de alto riesgo. Esto no es concebible.

‘Doctores tiene la iglesia’ para estudiar y aplicar leyes contra los que acaban con las vidas ajenas y destrozan a las familias de las víctimas. También para actuar contra los maltratadores, pero, por lo que muestran las cifras, sus efectos se notan pero no lo suficiente. 71 mujeres asesinadas en 2007 y 53 en 2016, pero con un repunte en el presente, pues ya van 43. También hay lagunas en el protocolo de actuación policial tras las denuncias, como se ha comprobado, ya sea por falta de efectivos o por un poco previsible factor sorpresa. Conclusión: 

Hay un aspecto que quizás sería para plantearse. Me refiero a la condena social. En su día lucían carteles de ‘los terroristas más buscados’ por el riesgo que suponían para la sociedad. Me atrevo a plantear algo similar, como sería sacar del ocultismo a aquellas personas que son reincidentes en el maltrato. Es decir, no a aquellos que son denunciados por vez primera (sabemos que en ocasiones se presentan denuncias falsas), sino a los que han reincidido en condenas (con sentencia, vamos). El sistema judicial español es excesivamente protector hacia el delincuente y, en muchas ocasiones, supera este concepto al dolor de las víctimas. Que un maltratador sepa que sus acciones en este terreno lo puedan convertir en un ‘apestado’ no me parece exagerado. Es más, pregunto: ¿les gustaría saber si su vecino o una persona de su entorno está ‘matriculado’ en el maltrato femenino? Habrá quien dirá que también se daña a la familia de estos delincuentes, pero pienso que pasaría lo mismo con aquellos etarras más buscados, pero todos entendíamos que una ‘cosa’ era el terrorista y otra sus allegados.

Soy consciente de que prevenir actuaciones individuales es altamente complicado, al igual que sucede con el terrorismo yihadista, pero hay que elevar el listón porque todavía quedan terroristas machistas que se lo saltan. Es cuestión de restar víctima sumando actuaciones: judicial, policial, social… Acosar a los acosadores. ¿por qué no? También es posible que esté equivocado y que todo esté 'ferpecto'.

   

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