Miércoles, Junio 20, 2018
   
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Piden 7 años de cárcel para un acusado de abusos, quien se declara inocente

Otro asunto de contenido sexual ha pasado por la sala de vistas de la sección quinta de la Audiencia Provincial, en Cartagena. Esta vez se centra en la acusación de una chica de 18 años hacia un amigo de su familia, de 64 años de edad. La acusación particular pide una condena de siete años de prisión, uno más que solicita la Fiscalía, mientras que la defensa solicita su absolución. El asunto ha quedado visto para sentencia.


Dos posturas enfrentadas y la palabra de una contra uno. Es un difícil problema a resolver en el que los datos perifóricos son los que deben aportar luz y sobre ellos giró el juicio celebrado en el Palacio de Justicia de Cartagena.

La Fiscalía, en base a las conclusiones obtenidas tras la instrucción, parece tenerlo claro, pues por un delito de abuso sexual con acceso carnal pide 6 años de cárcel, 10 años de orden de alejamiento hacia la víctima y una indemnización de 6.000 euros al supuesto autor, ya que considera que una tarde de agosto de 2016, en un domicilio del municipio de La Unión, comenzó a masajear la espalda de una chica de 18 años, para después “con ánimo libidinoso”, según expone, bajar hasta la zona de la entrepierna, retirarle la braguita del biki e introducirle “uno o dos dedos en la zona vaginal varias veces. Después, le dio un beso en la boca y se marchó”.

La acusación particular, representada por el letrado Mario Vázquez López, asevera lo mismo, variando las peticiones, que eleva a 7 años en el tema de la cárcel y a 12.000 euros en el económico. La defensa, por su parte, sostiene que no hubo abuso sexual en momento alguno y pide la absolución.

Vayamos a los protagonistas directos. El acusado expuso en sala que ese día se celebraba el cumpleaños de su esposa y que en su domicilio estaban unas quince personas. Reconoce que tomó bebidas alcohólicas, pero afirma que estaba “bien”. Tras el almuerzo, todos fueron a la playa y al regreso unos debieron esperar a que otros saliesen de la ducha para quitarse el salitre y la arena. La chica estaba en una habitación tumbada “y me pidió un masaje, el cual le di del cuello al pie de forma muy rápida. Después se dio la vuelta y repetí, pero nunca la toqué los gluteos ni la parte genital, pues pasé de los riñones a los muslos”, dice a quien atribuyen poderes de sanador en sus manos y que señaló que las puertas estaban abiertas y que en la habitación estaban también dos niñas menores, dándole a una de ellas otro masaje. “Después del masaje me quedé viento el partido del Barça frente al Sevilla”, añadió. “En ningún momento hice nada para molestar y no me enteré de todo esto hasta que me detuvieron”.

La fiscal le preguntó por qué cree, si es así, que lo acusan. “Es un complot formado por mi entonces mujer y su hijo (de una relación anterior) porque tenía intención de divorciarse y no quería que me pudiese quedar con la hija que tenemos en común. La voz cantante la lleva su hijo, quien tiene una gran relación con la chica, pues se tratan como primos”. Le preguntaron sobre unos mensajes que envió por red social pidiendo perdón y dijo que se expresaba “malamente” y que estaba “muy nervioso”, pero queno hizo nada.



Después le tocó el turno de preguntas a la acusación particular, pero el encausado rechazó responder a las mismas. Continuó el abogado de la defensa, ante quien dijo que su ahora exesposa “entonces estaba rara, pero yo la quería mucho” y que el hijo de ésta “sólo tenía buena relación conmigo cuando quería algo; una vez llamé al 112 porque trató de pegar a su madre”, concluyendo con la reafirmación de que “no toqué sus partes íntimas”.

La chica fue la siguiente en declarar. Lo hizo tras un biombo, para no ver al investigado, pero después decidió quedarse en sala para seguir viendo el desarrollo de la vista oral. Comenzó diciendo que en el encausado “era muy habitual oirlo hablar de temas sexuales”, para después centrarse en el quid de esta cuestión. “Tras regresar de la playa, decidí esperar a mi turno de ducha echada en un sofá que estaba en una habitación en la que estaba esta persona y una niña. Me quedé casi dormida, pero desperté cuando él se ofreció a darme un masaje, algo que era normal en esta personal. Estaba bocabajo y de repente bajó de los hombros hacia la zona vaginal. Retiró la parte baja del bikini y noté como introducía los dedos… No lo esperaba y me quedé sin poder reaccionar, pues era casi mi tío y veía que su matrimonio era feliz. Después me dio un beso en la boca y se fue sin decir nada. No me causó lesiones, pero sí noté molestias, además de que me quedé unos minutos parada por lo que me había pasado. Entonces fui a buscar a mi ‘primo’ y le dije al oído que tenía que contarle algo”, relató en la sala, con algún alto debido a su estado emocional. Dijo después que al principio no quería que estos transcendiese y que su madre también temía que tuviera repercusiones negativas para ella, “pues muchos no se lo iban a creer”. Al regresar la esposa del encausado de un viaje de Madrid, su hijo se lo contó. La denuncia se puso en Comisaría un mes más tarde del supuesto hecho.

Después le preguntaron fiscal y acusación particular por los mensajes que envío el presunto autor a la madre de la chica. “Trataba de dar explicaciones diciendo que no sabe si hizo algo mientras daba el masaje y que lo perdonasen”, expuso. También se desveló que a otra chica le pudo haber sucedido algo similar tiempo atrás.

La defensa, por su parte, insistió en cómo era posible “en tan poco tiempo retirar el bikini e introducir 3 ó 4 veces los dedos en la vagina, ¿no tuvo que buscar para ir al sitio?”, dijo. Otra situación planteada es que al día siguiente de presentarse al denuncia “usted colgó en su red social que se había practicado un tatuaje, ¿es ésto normal en una persona afectada?”.

El hijo de la entonces esposa del encausado y ‘primo’ (por la larga y fuerte amistad) de la supuesta víctima declaró a continuación. Reconoció que la relación con el hombre no era buena, “nunca he querido tener amistad con él”, para después centrarse en la chica. “Cuando vino a verme estaba muy alterada y nerviosa, con temblores; se notaba que le pasaba algo”. La novia de este chico, por su parte, dijo que salió de la ducha y vio al hombre efectuando tocamiento a una de las menores de edad. La madre de la chica también expuso en sala que observó a su hija con “cara rara, con el rostro asustado” y la chica que, supuestamente, también fue objeto de otros tocamientos tiempo atrás, los ratificó.

En las conclusiones, la acusación particular consideró que el testimonio de la víctima cumple todos los requisitos de credibilidad y que los testigos la observaron “desencajada” tras lo sucedido, haciendo hincapié en lo que considear una ‘casi confesión’ del encausado por los mensajes que envió por red social. También se apoyó en los testimonios de la novia del hijasto y de la supuesta víctima anterior.

La defensa, por su parte, repaldó su petición, como es obvio, en otros factores. Las dos menores no quisieron declarar en sala, “pero en Comisaría dijeron que no había pasado nada”, señaló el letrado, quien reiteró que le sorprendía mucho esa acción “en una chica no lubricada”, indicando que era una versión “físicamente no creíble”. También expuso el asunto del tatuaje publicado en otra red social el día de la denuncia.

Ahora es el tribunal de la sección quinta quien debe resolver este turbio asunto.

 

 

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