Jueves, Febrero 22, 2018
   
Texto

'La salud enferma y el esperpento de la iatrogenia (primera parte)'

Este texto pretende ayudar a pasar de la ciencia a la consciencia, cómo explica el educador y conferenciante Jesus Garcia Blanca en su libro Sanidad Contra Salud. Tomar consciencia es el motivo de este encuentro con ustedes convecinos.

La ciencia o, mejor dicho, el cientifismo ha tomado una peligrosa deriva en favor del mercantilismo, que da por resultado una salud enferma. Mi critica se centrará en la continua injerencia que determinados agentes sociales hacen en la salud de las personas sanas, sin base científica suficiente. Buena prueba de ello es la ampliación, crecimiento y posterior medicalización farmacológica de los llamados factores de riesgo para la salud. El espacio que queda para para la ausencia de enfermedad se ve amenazado por intereses mercantilistas de toda índole, que poco o nada tienen que ver con los intereses de las personas. Cada vez queda menos espacio para las personas oficialmente declaradas sanas. Las personas de 60 años, y más aún las de mayor edad, se medican en porcentajes altísimos.

Esta situación actual que viene gestándose desde finales del pasado siglo, ha sido objeto de estudio por brillantes críticos de esa época que volcaron en sus libros un valioso legado intelectual. Es el caso de Al dux Huxly, genial literato británico, (descendiente de una gran saga de científicos, entre ellos, un Premio Novel), que pensaba así: “entre tantas enfermedades nuevas, queda poco espacio para el hombre sano”. Hace varias décadas de esto y así ha ocurrido, incluso peor. La genial periodista científica fallecida, doctora Lynn Payer, acuño en uno de sus libros el término de" Enfermedades Inventadas". Denunciaba así, según sus palabras, las estrategias de la industria farmacéutica para aumentar el consumo de fármacos, ampliar el riesgo o definir enfermedades nuevas más allá de la evidencia científica. Pero sin duda el singular profesor Ivan Illich es el erudito universal que más profundamente ha estudiado y criticado los males de la medicina moderna. Introdujo un interesante concepto: La iatrogenias social y cultural. Merece la pena dedicar un artículo a la memoria de este gran personaje, pero ahora será suficiente con decir que es en su obra Nemesis Médica, donde desarrolla estas ideas. Antes recordar que iatros significa medico en griego, y geneis se refiere al origen. Nemesis es un término mitológico que el autor vienes recoge para hacer un paralelismo con el castigo que los dioses enviaron a los hombres por querer parecerse a ellos. La gran perspectiva de Illich para los problemas  de las sociedades modernas se debe a su amplia formación académica: filosofo, teólogo, licenciado en ciencias naturales, antropólogo, sacerdote católico, (a pesar de que su madre era judía sefardí de Viena que, como sabemos, son los judíos españoles expulsados de España en el reinado de Los Reyes Católicos), y también pedagogo conocedor de varias leguas, lo que le permitió ejercer como profesor universitario tanto en Viena como en Nueva York y México, donde creo escuela. El autor repasa en sus obras temas tanto políticos, culturales, sociales y económicos de forma impecable. Su esfuerzo intelectual, su trabajo crítico y su coherencia personal no merecen ser olvidados pues produjo un valioso legado. Relatare alguno de sus pensamientos para saber de qué barros vienen estos lodos modernos que enferman nuestra medicina: "Una vez que la sociedad se organiza a la caza preventiva de enfermedades, otorga propiedades epidémicas a la diagnosis. Este triunfo de la cultura terapéutica convierte la independencia del individuo sano en una intolerable forma de deviación”. Ya apreciaba aquí Illuch que los sanos no eran bien vistos por los que fomentan el consumo de medicinas.

La iatrogénesis social y cultural es una epidemia peligrosa, poco conocida cuyo indicador principal es el gasto creciente empleado en atender individuos (personas físicas) en lugar de invertir en políticas de Salud Pública(colectivas). El 80%del gasto se emplea en la atención de pacientes. La iatrogenia social prepara a la sociedad para una demanda incansable de servicios de salud. Los ciudadanos se convierten en personas enfermas motivadas a consumir en lo preventivo, industrial y ambiental. Todas las lesiones que se deban a transformaciones socio-económicas, que hayan sido presentadas como atrayentes, o necesarias, por la estructura sanitaria institucionalizada, son iatrogenia social. La sociedad está atrapada en la edad del medicamento constituyendo un lastre que perjudica a la creación de políticas de salud.

Hay muchas personas que pretenden ser curadas de la ancianidad, todo sufrimiento se hospitaliza, la medicina transmite una garantía abstracta de que es posible la salvación por la ciencia.(Hay ciudadanos que pagan para congelarse al morir, con la esperanza de volver cuando su problema de salud sea solucionable por la ciencia).

La higiene autónoma se reprime, (se refiere a la idea del autocuidado personal mediante conocimientos y experiencias adquiridas en la comunidad o la escuela).Las instituciones mantienen su autoridad sobre el paciente incluso cuando el pronóstico es malo y el tratamiento experimental (esto lo vemos muy frecuentemente en los tratamientos oncológicos). La regla es diagnosticar enfermedad antes que salud. Parece que Illich se paseara por un hospital actual, lo describe perfectamente, la claudicación familiar es un motivo de ingreso para un paciente de hoy día.

Las consultas, en la actualidad, hace tiempo que se han convertido, de facto, en fábricas de enfermos, (que no sabían que lo eran al levantarse por la mañana): "sobrepeso, colesterol, triglicéridos, a. Úrico, depresión, ansiedad, tensión, tiroides, osteoporosis, osteopenia, azúcar. Oímos lamentos cotidianos con estas denominaciones que auguran peligros para la salud. La persona, muy a menudo pierde la "percepción de su salud", algo que puede suceder por el sobre diagnóstico según cree el catedrático de salud pública de la Universidad de Alicante Carlos Alvarez-Dardet. Con la receta en la mano estas personas sanas tienen la falsa percepción, (¡el espejismo!), de haber arreglado algo que les ha ocurrido o que podría ocurrirles. Trasmitir ideas positivas a los pacientes, como la confianza de ser personas sanas, (mejor que dejar al paciente con el dilema de estar en riesgo de perder la salud o haberla perdido), es algo que no debe olvidarse, así piensa nuestro veterano doctor Gervas. No se debe emplear la fuerza del miedo para empujar a las personas a la medicalización preventiva. El catedrático de farmacia J. Ramon Laporte avisa de que se receta el doble que hace unos años y eso también lleva implícito el doble de iatrogenia.

A menudo se emplean medicamentos en Prevención Primaria sin suficiente base científica, todos admitimos que el riesgo cero no existe, pero en medicina, simplemente ,lo olvidamos. El doctor canadiense David Sakett, cofundador de E expresó así su preocupación en este tema: "La agresiva asertividad con que vamos tras un paciente sano, sólo puede justificarse si la intervención se basa en el más alto nivel de evidencia que garantice más beneficio que daño”. A esta misma conclusión llego el irrepetible sabio griego doctor Ioannidis, cuando realizo meta-análisis biomédicos del más alto nivel y comprobó los bajos estándares de calidad de los estudios que la ciencia manejaba. Con esos datos llenos de errores, falsedades o exageraciones, dijo, los médicos no pueden tomar las mejores decisiones para el cuidado de sus pacientes. Sigo con Ioannidis porque es uno de los científicos vivos de más peso mundial (ver el artículo dedicado en este periódico al doctor Ioannidis):"Hacen falta 250 personas tratadas con pastillas del colesterol durante 5 años, para salvar una vida, por tanto, usted tiene el 0,4% de posibilidad de que esos medicamentos, las estatinas, le salven la vida".

Este argucia que utilizan los cientifistas para referirse a la reducción del  riesgo, sin hacer números finos que podamos entender, no es más que el truco del tocomocho, seguramente para prevenir el riesgo de morir, pero ¡de la risa!. En general podemos decir que hay abuso en las pastillas de la depre, de los nervios, para los huesos, el azocar, algunas nuevas vacunas (como el papiloma o la gripe), etc. Muchos de estos medicamentos han sido aprobados por la ‘vía rápida’, con la condición de presentar estudios de seguridad y efectividad posteriores. Se les subrroga de la necesidad de demostrar su efectividad real y los posibles daños. ¿Se imaginan un coche que saliera a la venta sin garantías? Todos los usuarios de medicamentos y en especial los preventivos, somos objeto de un gran estudio a modo de conejillos. Esto es una realidad cotidiana, tal es así que se han retirado muchos medicamentos tras dejar un número indeterminado de muertes o incapacidades, (no me estoy refiriendo solo a los típicos casos conocidos como la talidomida ,o la terapia hormonal para la menopausia, o a ciertas vacunas, esto ocurre mucho más de lo aceptable).

Otras veces se evalúan medicamentos por institutos internacionales como la Cohrane, haciendo recomendaciones para suprimir permisos de venta a determinados medicamentos, pero se les hace caso omiso,(por ejemplo los antivirales para la gripe que tienen graves efectos secundarios y casi nula eficacia, sobretodo en ancianos) .También es frecuente no presentar estudios de post-venta satisfactorios. Todas estas circunstancias forman parte de una gran lista de ¡promesas incumplidas! (véase artículo de" medicina sin argumentos y promesas incumplidas", en este diario).

La iatrogénesis social comentada antes, favorece a otra iatrogenia ‘indisiosa’ diría yo: ‘La iatrogenia virtual’. Sí, ha leído perfectamente, ¿pensaba que la virtualidad se daba solo en la red?, ¡no señor! Este es un término de nuestro más afamado catedrático de salud pública que ejerce en la Universidad de Alicante, fue asesor de O.M.S y director de la Sociedad Española de Salud Pública, dirige dos revistas de salud, (impulsa, junto cientos de profesionales, la campaña para la retirada de la vacuna del papiloma en España, como ya hizo Japón (un ejemplo, la vacuna, de iatrogénesis virtual). La iatrogénesis virtual se produce según el doctor Carlos Álvarez-Dardet, porque "cada vez más se diagnostican y se tratan riesgos, no solo enfermedades como quiera que los riesgos no siempre ocurren, nos encontramos con una situación de la practica medica que incluye los efectos secundarios adversos del diagnóstico y tratamiento de enfermedades que nunca ocurrirán. En prevención no hay certidumbres solamente después que el futuro se vuelve presente, es posible saber si las especulaciones se han confirmado o si ha habido un error de evaluación de posibilidades. Los médicos en la actualidad obtienen crédito de prevenir dolencias que nunca ocurrirán. Tampoco se tiene en cuenta que el camino responsable para la buena salud no depende solo de acciones individuales, sino de acciones empresariales, institucionales y de relaciones político-económicas entre países (buen ejemplo es la futura ley para eliminar parte del azúcar añadido de alimentos, los acuerdos dentro de la comunidad europea en materias de bienestar social o de sanidad alimentaria, o las futuras leyes que regirán del tratado de comercio en la U.E con los E.E.U.U.). También aprecia el profesor de salud pública, un cambio cualitativo en la demanda de atención sanitaria: "Gran parte de la demanda de atención medica hoy día, no es una petición de ayuda por parte del paciente al médico, sino que es una demanda inducida por medicalización a futuro y medicalización de riesgos "(esta es una manera de iatrogénesis social, según mi opinión, pues se ha creado y fomentado la necesidad de esta nueva medicina preventiva que es ahora apetecida por la sociedad y hace demanda de ella, con el riesgo consiguiente, añadido, de otra iatrogenia, la virtual).

Con el nombre de ‘prevención cuaternaria’ se reconoce en 1995 el daño que los servicios de salud hacen a los usuarios, fomentando medidas para paliarlos, que serán denominadas en la forma antedicha. En los E.E.U.U se ha calculado que el número de defunciones por este concepto son 300.000 al año, siendo la tercera o cuarta causa de muerte en el país. En España, la Sociedad Española de Salud Pública ha advertido a los profesionales que no se minusvalore el riesgo por iatrogenia en nuestros centros sanitarios.

La actualidad cotidiana más reciente nos trae dos novedades importantes que motivan el momento de salir este artículo: Se empieza a recomendar en"  determinados círculos "de la atención primaria de nuestro país, que se haga ‘un cribado oportunista de fibrilación auricular’ (a tal efecto aparece ya un nuevo ítem en las fichas informáticas :"ritmo de pulso"). Se aconseja tomar el pulso arterial a personas mayores de 65 años que consulten por cualquier motivo. Estas personas sanas sin síntomas cardiacos anteriores, podrían ser candidatas a tratamiento preventivo anticoagulante, si tienen alteraciones del ritmo incluidas en el nuevo protocolo. Este nuevo escenario de injerencia abusiva, se suscita por recomendación de los pensadores de "Actividades Preventivas y Promoción de La Salud Cardiaca. En sus ocurrencias no entra la necesidad de suplementar a estas personas mayores, con magnesio, omega tres de fuente krill, o coenzima Q10 y vitamina D3, elementos indispensables para la salud cardiaca de las personas a partir de la cincuentena. Otra de las consecuencias de abandonar la Educación Continuada de los médicos al monopolio industrial, (tema tratado en anterior artículo "medicina sin argumentos y promesas incumplidas").

Este problema ha sido analizado por nuestro experto doctor Sebastian Vignoli Carradori quien después de examinar la evidencia disponible, declara que no hay base científica solida disponible para iniciar un cribado oportunista de fibrilación auricular, es curioso, dice el doctor, que esta iniciativa coincida con el desarrollo comercial de las aplicaciones de los nuevos anticoagulantes.

Otro caso muy inquietante analizado por el doctor Vignoli, es la nueva bajada oficial de la cota para el diagnóstico de la tensión arterial elevada. Con una tensión sistólica de 121(12,1), ya estaremos encuadrados en personas con tensión elevada. según explica este especialista en la atención primaria española, tres cuartas partes de la población estarían incluidas. (en este momento el 40%de la población española es hipertensa). No hay evidencia suficiente para aplicar los antiguos protocolos y aún menos para estos nuevos, explica en su estudio de las evidencias el doctor Vignoli. Esta peligrosa deriva que está tomando la medicina actual como ciencia, hace enfermar la salud, y las instituciones sanitarias dan una imagen cada día más cercana al esperpento, por exagerar y desvirtuar sus logros clásicos, pasando a ser un peligro en lugar de ser la solución.

Queda mucho camino para dar la vuelta a este problema, y tendremos que recorrerlo juntos todos los agentes sociales implicados. Mientras tanto, a nivel individual, busque información independiente sin conflictos de interés, consulte a facultativos de corte integral, (holístico), que le brinde todas las opciones, y no deje que otros tomen las decisiones por usted,  ¡póngase al timón de su salud! 

Parafraseando a un admirado doctor cartagenero, me despido con un: ¡Tengan cuidado ahí fuera amigos!

 

‘Ante la impotencia, investigación’

Desde la impotencia al comprobar el resultado de cinco años de esfuerzos dedicados a salvaguardar el patrimonio cultural, inmaterial, natural y la necesidad de poner en valor cuanto de positivo contiene el cerro de San Ginés de la Jara, la asociación cultural Monte Miral está impulsando la convocatoria de un premio de investigación que atraiga hacia esta zona el interés de la comunidad científica, en la esperanza que ella sea mucho más eficaz que nosotros y nuestras instituciones.

El proyecto, llamado Premio Miral San Ginés de la Jara, se presentó en la IV Semana Cultural de la Universidad de Mayores el pasado jueves. En la conferencia intervino, entre otros invitados, la directora del Museo del Teatro Romano de Cartagena, Elena Ruiz Valderas y, aunque no lo expresó textualmente, dejó claro que la posibilidad de convertir el cabezo en una especie de museo del tiempo es en este momento inviable, pero propuso y explicó “una metodología de intervención” que requeriría tiempo realizar y por supuesto capital para finalmente ejecutarse.

El premio nace con vocación de continuidad y prestigio, cuidará especialmente la selección de los miembros del jurado para garantizar objetividad y rigor científico, y estamos seguros que los trabajos presentados incorporarán datos al análisis previo, orientarán la propuesta de intervención y planificación, contribuirán a la difusión e interpretación del Sitio Histórico y ayudarán a la gestión cultural del mismo.

Creemos que la convocatoria del premio de investigación facilitaría parte de cuanto se precisa para actuar sobre el paraje, sea cual sea el uso que pudiera dársele,  porque será fruto del trabajo en equipo realizado por el comité organizador compuesto por: universidades, ayuntamientos, organismos y entidades diversas y premiará investigaciones sobre cualquier aspecto relacionado con las comarcas del Mar Menor y Cartagena, hoy integradas por los municipios: San Pedro del Pinatar, San Javier, Los Alcázares, Torre Pacheco, Fuente Álamo, Mazarrón, Cartagena y La Unión. Análisis desarrollados desde cualquier disciplina académica, desde cualquier rama del saber.

Es incomprensible que conociendo la valía cultural, natural y el potencial del monte Miral, también llamado cabezo o cerro de San Ginés de la Jara, las ermitas se encuentren en ruinas y los hongos estén borrando las pinturas monocromáticas de la ermita de Los Ángeles, en las que “todavía podía reconocerse la figura del santo en 2003”, según dijo en la conferencia el arqueólogo y profesor de la Universidad de Murcia Alejandro Egea, autor del único estudio realizado sobre la totalidad del eremitorio. Estas modestas construcciones son visibles desde la vía rápida que conecta con Cabo de Palos y La Manga. Situadas en la superficie del monte que desde hace un millón de años ha sido testigo mudo de nuestra historia, son tarjeta paisajística de visita para los cientos de miles de turistas que recorren esta parte de la costa.

La Administración lo sabe. De lo contrario, la Dirección General de Bienes Culturales no hubiera incoado el expediente de declaración de Sitio Histórico en enero de 2017, ni en los últimos años el Ayuntamiento de Cartagena hubiera promovido visitas guiadas a Cueva Victoria, una de las más importantes de Europa por los hallazgos paleontológicos encontrados y la aparición de restos que, en 2011, sorprendieron a la comunidad científica internacional al reforzar que las primeras migraciones humanas hacia el continente europeo probablemente entraran por el Estrecho de Gibraltar y no por el Este, como sostiene la teoría comúnmente aceptada. Lugar, también, en el que aseguran algunos especialistas que en sus estratos puede estudiarse la climatología de esta parte del sureste peninsular pese a la gran transformación causada desde la antigüedad por la explotación minera, especialmente en su última etapa, la que concluyó a mediados del siglo XX.

Además, el monte Miral queda protegido dentro de la Red Natura y ahora está de moda, la jara fue elegida Planta del Año.

A todo lo anterior hay que añadir la incógnita del agua en toda la amplitud del término. Sin ir más lejos el Mar Menor, que hace meses ingresó en Urgencias. Estudios de toponimia y hallazgos arqueológicos subrayan la estrecha relación entre el agua y el pasado de la zona. Cabe preguntarse, como afirmó en la presentación el cronista oficial de Cartagena Luis Miguel Pérez Adán, “si hubo y todavía queda agua termal en el monasterio o en sus inmediaciones”. Algunos documentos la mencionan y puede que fuera la causa real de parte de las sanaciones que las leyendas atribuyen al santo en cualquiera de sus versiones, todas coinciden en destacar su fama de milagrero.

Los expertos, a día de hoy, reconocen que es imposible desligar el monte del monasterio medieval y que este último se fundó a consecuencia del original asentamiento de eremitas en el cerro.

¡Madre mía! Parece que sabemos mucho, pero ¿de qué ha servido hasta ahora? El monte Miral tiene propietario, como no sea a él a quien haya servido de algo…

Creemos que a la Administración le falta imaginación y a la ciudadanía nos falta responsabilidad para velar por bienes de interés común. Consideramos necesario cambiar “el chip” y desde la realidad presente, mejorar el futuro. Casi finalizando la segunda década del siglo XXI, es imprescindible partir de datos verdaderos. Es hora no solo de averiguar lo que ignoramos sino de examinar aquello que hasta ahora creemos conocer.

 

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